La peor herencia

Publicado en por Héctor Bernardo


En La Plata hay alrededor de 300 chicos en situación de calle. Uno de estos grupos,  conformados por pibes que tienen entre 11 y 17 años y que desde hace dos meses vivía en La Plaza San Martín, junto a la Casa de Gobierno provincial y la Legislatura bonaerense, fue agredido por 25 hombres de civil, que dijeron ser policías. En el momento del ataque, los menores se encontraban junto a miembros de la organización social “Autoconvocados por los Derechos de los Pibes de la Calle”, haciendo una olla popular.

El hecho ocurrió horas antes de que el grupo de adolescentes tomase notoriedad pública desde la tapa del dominical Perfil, a través de un artículo en el que se los definió como “una banda de pequeños ladrones que ya tiene más de 170 causas”. Fue en la noche del viernes 25 de julio. Según señalaron los testigos, luego de que la policía uniformada que custodia la gobernación bonaerense se retirara del lugar, y el sitio quedara como una virtual zona liberada, irrumpió la patota en varios autos, a las órdenes de un hombre robusto que se comunicaba por handy, y comenzó a atacar a los menores, mientras gritaban: “Así van a aprender”, “Hay que tirarlos a todos en un pozo”.
Los chicos sufrieron golpes con cadenas en la cabeza y el rostro, puñetazos y patadas. Uno de ellos se llevó la peor parte: recibió un golpe en la boca con un hierro.

“Nos amenazaron empuñando armas blancas y mostrando armas de fuego”, aseguraron integrantes del grupo Autoconvocados. Además, manifestaron que “un grupo de 4 bici-policías que se apostó sobre la zona de 7 y 51, evitaba que los pibes huyeran y los obligaban a volver a la plaza”.
Esto se suma a que, hace sólo dos meses, este grupo de chicos fue echado violentamente por un grupo de policías del hall de la Facultad de Humanidades de UNLP, lugar que usaban para dormir.

En este sentido, Ana Cacopardo, directora ejecutiva de la Comisión por la Memoria de la provincia de Buenos Aires,  señaló: “Esta es la crónica de una crisis prolongada y anunciada. En su momento, desde Humanidades, se pidió la intervención de los estamentos provinciales y comunales para que se les diera contención a estos chicos. Y la primera respuesta institucional fue correr el problema de lugar. Al echarlos de la facultad  se fueron para la plaza. Pero no se les brindó ningún tipo de contención. Y ahora, la única respuesta que termina dando el Estado es la represión”.

Miembros de la organización Autoconvocados  aseguraron haber reconocido a dos de los agresores, por lo menos, como miembros de la Comisaría 1ª de La Plata (ubicada a dos cuadras de la plaza San Martín). “Si esto se llegara a corroborar es de una gravedad tremenda”, remarcó Cacopardo. Veintitrés se comunicó en varias oportunidades con la seccional pero nunca dieron una respuesta sobre lo sucedido.

“Este gravísimo episodio se suma al secuestro de un joven y las amenazas recibidas por la Fundación Pelota de Trapo, el pasado jueves 24. El hecho fue denunciado por el Movimiento los Chicos del Pueblo. La inadmisible fuga de un represor en Bahía Blanca, las patotas civiles ligadas a las fuerzas de seguridad, que agreden a los pibes que este sistema excluye, las fuertes reminiscencias de los grupos de tarea presentes en la Argentina hasta hace unos años, no pueden dejarnos otra cosa que una fuerte preocupación y la exigencia a los responsables provinciales y comunales del rápido esclarecimiento de estos hechos”, denunció Cacopardo.

Originalmente publicado en Revista "Veintitres"
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